Comunicado AMPA CEIP Alfredo Di Stefano – 15 de Junio de 2018

Estado de las obras de ampliación del centro

Dada la alarma despertada entre las familias del centro y las diferentes informaciones que están circulando, desde la Junta Directiva del AMPA consideramos oportuno compartir la información de la que disponemos con todos los padres, así como las circunstancias que han desembocado en esta situación.

Como sabéis la Comunidad de Madrid, en los últimos años ha decidido que la construcción de los centros de nueva creación se ha de desarrollar por fases. Una polémica decisión que provoca, no solo que la comunidad educativa conviva con las molestias de unas obras durante varios años lectivos, sino que incluso en ocasiones sea imposible iniciar el curso en el propio centro afectado.

En el caso de nuestro colegio, las obras para la construcción del centro se iniciaron en enero de 2017. En el mes de septiembre se terminó la primera fase justo a tiempo para que los alumnos iniciarán el curso. Eso sí, quedaron pendientes de construcción la segunda y tercera fase que contemplan el nuevo aulario, vital para albergar a los nuevos alumnos, además de las dotaciones deportivas y el acondicionamiento del patio para evitar el hacinamiento de los niños en los pequeños espacios que ahora están disponibles y que son del todo insuficientes. La fase 2 quedó prevista así para el curso 2018-2019 y la Fase 3 se retrasó hasta el período 2019-2020.

En el mes de enero se licitó la segunda fase y el concurso no se resolvió hasta el 22 de febrero con lo que ya se acumuló el primer retraso no previsto para iniciar la obras, en relación a lo ocurrido con la construcción de la primera parte del centro. Retraso que pusimos en conocimiento de la Comunidad de Madrid que, por aquel entonces, trató de tranquilizarnos asegurando que la segunda fase era más sencilla que la anterior y estaría en plazo.

Siguió corriendo el tiempo y así llegamos hasta el 24 de abril. En esta fecha las obras sufrieron la primera paralización sin explicación por ninguna de las partes implicadas. Esto nos llevó a pensar que quizá no podríamos contar con todo el proyecto a tiempo, aunque confiábamos en que se respetase la construcción al menos de las aulas de infantil y el módulo de primaria.

Aun así y para tratar de confirmar nuestras sospechas la Junta Directiva del AMPA solicitó información a los implicados y recibimos la primera callada por respuesta. Fue entonces la dirección del Centro, en contacto con el Departamento de Infraestructuras de la Consejería de Educación, la que se encargó de trasladarnos que según la información que le transmitían, al menos 4 aulas iban a estar terminadas, por lo que mantuviéramos la calma para no despertar la alarma entre las familias, las existentes ya dentro del colegio y las venideras, muy preocupadas de antemano por la elevada demanda del centro.

Un mes después, el 17 de Mayo, las obras se reanudaban pero a un ritmo mínimo a juzgar por la reducción de la plantilla. Para añadir más preocupación a la delicada situación, de forma unilateral la DAT Central aprobó dos clases más para los niños de 3 años, ampliando así este curso de línea 4 a línea 6 para el año que entra. Pocos días después, añadió a esa ampliación la apertura de la ratio por clase hasta un máximo de 28 alumnos por aula incumpliéndose la normativa de espacio.

Y así llegamos al momento actual conscientes de que el centro va a estar por encima de su capacidad en septiembre y con las obras de ampliación prácticamente paradas. Esto gracias a las desavenencias entre la constructora, Oproler, y la Comunidad de Madrid que no llegan a un encuentro y por las que la empresa citada ha decidido mantener a un par de trabajadores en la finca para no ser acusada de abandono pero sin hacer avance alguno.

De nuevo la dirección del centro nos ha trasladado que desde Infraestructuras de la Comunidad reiteran que la ampliación de aulas va a estar en tiempo y forma para el inicio del curso. Sin embargo, y ante la duda, la propia Junta directiva del AMPA nos hemos puesto en contacto con la administración y los diferentes grupos políticos madrileños, tanto a nivel regional como municipal, para poner en su conocimiento la extrema situación.

En resumen, a día de hoy hay muchas cuestiones en el aire para las que no tenemos respuesta como por ejemplo: si las aulas de infantil van a estar en septiembre o qué ocurrirá con los niños en caso de no estarlo.

Trasladaros que nuestro desvelo desde el primer día es que se garantice que los alumnos se puedan ubicar en el centro de la mejor manera posible. Incluso contemplando la posibilidad de que, al ser un centro de nueva construcción con zonas aún por ocupar, se acondicionen adecuadamente para que las ocupen los niños temporalmente.

Deciros también que nos consta que la dirección del centro rema a nuestro lado y hace todo lo que está en su mano para tratar que las aulas de infantil estén terminadas a tiempo y, en caso contrario, tratar de buscar soluciones para que los alumnos dispongan de unos espacios adecuados que garanticen su incorporación a las clases en septiembre. Opciones todas ellas para minimizar que sean los niños los que paguen esta situación.

Unido a ello vamos a seguir denunciando que entendemos que la responsabilidad final de todo este despropósito es de la Comunidad de Madrid ya que:

  • El sistema por fases ya ha dado muestras de ser problemático en otros centros y aun así lo mantiene.
  • A la hora de elegir las empresas encargadas de las obras solo se centra en el precio ofertado y no en las garantías de tener un centro a tiempo y en condiciones para los niños.
  • No mantiene una información fluida con los centros y con los padres afectados. Tanto es así que no sabemos si son conscientes del retraso de las obras en nuestro colegio, y si están haciendo algo para solventarlo.
  • Y además no caben excusas porque la necesidad de nuevas aulas estaba clara tras finalizar la matriculación del curso 2017-2018 dado que estaban ocupadas todas las aulas disponibles. Consideramos que han demorado más de lo recomendable la publicación de la licitación que no se realizó hasta enero de este año.
Por ello, solicitamos que la obra reciba un impulso importante por parte de Oproler o se inicie de nuevo en manos de otra compañía si es necesario para llegar a tiempo al nuevo curso.

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